ENTRE LA REALIDAD Y EL DESEO
El siglo XIX fue un siglo lleno de cambios políticos, sociales, económicos, culturales… que modificaron de forma acelerada la manera de vivir de la sociedad. Es un momento plagado de convulsiones políticas, al calor de la influencia de la Revolución francesa, pero también de transformaciones económicas y sociales, provocadas por la revolución industrial. La vida de las personas va cambiando de manera mucho más rápida de lo que lo había hecho en otras épocas históricas. Como ocurre siempre, estos cambios crean inquietud, incertidumbre…
En el arte y la literatura, los escritores del siglo XIX, respondieron con sus obras de diferentes maneras ante el momento que les tocó vivir. ¿Cómo se sentían ante su realidad? ¿Todos respondían de la misma manera? En líneas generales, hubo a lo largo del siglo dos miradas contrapuestas en el mundo del arte: la romántica con su rebeldía, sus deseos de libertad y de evasión de la realidad y la realista que quería reflejar el entorno más cercano y ser fiel testigo de la realidad para, en muchas ocasiones, denunciarla.

En nuestra época, también ocurre algo semejante, porque en el siglo XXI estamos asistiendo al derrumbe de muchas certezas y nos estamos viendo obligados a reinventar otra forma de vivir, de estar en el mundo. Además, vosotros y vosotras, también, estáis en un momento personal en el que los cambios son inevitables. Os vais acercando, poco a poco, a otra etapa vital con derechos y responsabilidades diferentes. ¿Cómo os sentís ante estos cambios? ¿Preferimos rebelarnos ante la realidad e imaginar nuevos mundos? ¿ Sois románticos o realistas?
A continuación os presentamos el itinerario de este proyecto:
- ¿Somos románticos o realistas?
- Leemos y hablamos de literatura
- Investigamos y aplicamos
- Creamos, recreamos
¿SÓMOS ROMÁNTICOS O REALISTAS?
Romántico, realista… son dos palabras que utilizamos con mucha frecuencia para dar una visión sobre nuestra forma de reaccionar, de mostrar los sentimientos, en definitiva de actuar ante la vida. Hay muchas frases llenas de «tópicos» sobre qué supone el romanticismo y el realismo extraídas de películas, libros…. Vamos a leer algunas y después haremos un breve test para conocer cómo nos definimos.
Y ahora es tu turno, rellenamos la plantilla «Eres romántico o realista» de manera individual y una vez que lo hayamos hecho, lo compartiremos con el grupo clase para escuchar nuestras posturas y, por supuesto, nuestras frases. Os proponemos elegir aquellas que os resulten más originales, atractivas, sugerentes y ponerlas en el aula con carteles, pósit… durante el desarrollo del proyecto.
¿Qué va con qué?
Aunque estemos comenzando el proyecto y no hayamos iniciado las actividades de enseñanza aprendizaje, seguro que sabemos muchas cosas sobre estos movimientos y sus características.

Para comprobarlo, de una manera sencilla, y activar nuestros conocimientos previos os vamos a presentar dos textos, dos pinturas y dos esculturas. En grupos de cuatro tenemos que identificar a qué movimiento artístico pertenece cada uno de ellos: romanticismo o realismo. Si tenemos discrepancias en el grupo, tratamos de llegar, entre todos, a una identificación común. Iremos recogiendo ideas que nos ayuden a justificar de manera razonada por qué uno es romántico y el otro realista y las podemos recoger en esta plantilla de recogida de datos
Texto 1
«Las doce sonaron en el reloj del Postigo. Beatriz oyó entre sueños las vibraciones de la campana, lentas, sordas, tristísimas, y entreabrió los ojos. Creía haber oído, a la par de ellas, pronunciar su nombre; pero lejos, muy lejos, y por una voz apagada y doliente. El viento gemía en los vidrios de la Ventana.
-Será el viento -dijo; y poniéndose la mano sobre el corazón procuró tranquilizarse. Pero su corazón latía cada vez con más violencia. Las puertas de alerce del oratorio habían crujido sobre sus goznes, con un chirrido agudo prolongado y estridente.
Primero unas y luego las otras más cercanas, todas las puertas que daban paso a su habitación iban sonando por su orden; éstas con un ruido sordo y suave; aquéllas con un lamento largo y crispador. Después, silencio; un silencio lleno de rumores extraños, el silencio de la media noche, con un murmullo monótono de agua distante; lejanos ladridos de perros, voces confusas, palabras ininteligibles; ecos de pasos que van y vienen, crujir de ropas que se arrastran, suspiros que se ahogan, respiraciones fatigosas que casi no se sienten, estremecimientos involuntarios que anuncian la presencia de algo que no se ve y cuya aproximación se nota, no obstante, en la oscuridad.»
Texto 2
«Iba Jacinta tan pensativa, que la bulla de la calle de Toledo no la distrajo de la atención que a su propio interior prestaba. Los puestos a medio armar en toda la acera desde los portales a San Isidro, las baratijas, las panderetas, la loza ordinaria, las puntillas, el cobre de Alcaraz y los veinte mil cachivaches que aparecían dentro de aquellos nichos de mal clavadas tablas y de lienzos peor dispuestos, pasaban ante su vista sin determinar una apreciación exacta de lo que eran. Recibía tan sólo la imagen borrosa de los objetos diversos que iban pasando, y lo veía así porque era como si ella estuviese parada y la pintoresca vía se corriese delante de ella como un telón. (…) El suelo, intransitable, ponía obstáculos sin fin, pilas de cantaros y vasijas ante los pies del gentío presuroso, y la vibración de los adoquines al paso de los carros parece hacer bailar a personas y cacharros. Hombres con sartas de pañuelos de diferentes colores se ponían delante del transeúnte como si fueran a capearlo. Mujeres chillonas taladraban el oído con pregones enfáticos acosando al público y poniéndole en la alternativa de comprar o morir. Jacinta veía las piezas de tela desenvueltas en ondas a lo largo de todas las paredes, percales azules, rojos y verdes, tendidos de puerta en puerta, y su mareada vista le exageraba las curvas de aquellas rúbricas de trapo.»



Empezamos el proyecto
Como hemos esbozado en la portada, a lo largo del siglo hubo dos miradas contrapuestas en el mundo de la literatura: la romántica con su rebeldía, su desasosiego ante la realidad, sus ansias de libertad, sus deseos de evasión, de huir de lo cotidiano y la realista que quería reflejar el entorno más cercano y ser fiel testigo de la realidad, denunciando las condiciones sociales. Y nosotros y nosotras… ¿cómo nos sentimos ante nuestra sociedad? ¿Preferimos evadirnos de la realidad que nos rodea o preferimos aceptarla y reflejarla tal como es para poder mejorarla?…

En este proyecto vamos a ser lectores y lectoras. Acercarnos a los textos es uno de los puntos más importantes de este proyecto, por eso vamos a tener a nuestra disposición una Antología de textos que podemos consultar en cualquier momento y en la que seguro que vamos a poder encontrar un texto apropiado para cada uno de nosotros y nosotras.
Pero además de lectores, vamos a ser investigadores y creadores. Cada uno de estos papeles nos permitirá acercarnos a los textos literarios y a sus circunstancias con diferentes miradas. Vamos a leer y comentar el sentido de textos literarios del siglo XIX, a investigar sobre el contexto de la literatura del XIX y a crear y a recrear textos a la manera de románticos y realistas.
Se trata de entender los textos para desvelar el mensaje que tienen guardado para nosotros y nosotras. Y como sabemos que, en muchos momentos de la Historia, los libros han sido considerados peligrosos y ha habido muchos intentos de hacerlos desaparecer, queremos hacer aportaciones para salvarlos y preservar sus palabras. Nuestras actividades y tareas, dentro de este proyecto, nos permitirán guardar el legado de esta época y reescribir nuestra realidad a la manera de los escritores románticos o realistas. Nuestros escritos se recogerán en una revista y, osterirmente, en una cápsula del tiempo que se guardará en la biblioteca del centro.
Como forma de trabajo habitual nos organizaremos en equipos de tres o cuatro personas para distribuir las tareas de manera colaborativa. Algunas tareas las haremos, previamente, en parejas para después completarlas con la otra pareja del equipo. En ocasiones, expondremos nuestro trabajo de grupo ante el resto de la clase. También habrá tareas y momentos de trabajo individual. En algunos de los momentos, utilizaremos técnicas propias del trabajo cooperativo para hacer más eficaz e igualitaria la interacción.
Pensar para aprender. Completo el semáforo de mi aprendizaje…
Para aprender es importante pensar qué vamos a hacer y en cómo lo vamos a hacer. Pero también es importante al empezar un proyecto, aclarar qué emociones o sensaciones nos puede despertar, Por ello, antes de empezar nuestro trabajo comenzaremos haciendo una primera reflexión sobre las características de este proyecto y nuestra relación con el mismo.

Vamos a utilizar la primera versión del “Semáforo de de mi aprendizaje”. Utilizaremos la plantilla (descargar documento en formato editable odt y en pdf) que hemos preparado para anotar los resultados de nuestra reflexión de manera individual, y la guardaremos, con nuestro nombre, en el apartado individual del portafolio de grupo. Este primer acercamiento al contenido del proyecto debe servir para implicarnos en el proyecto. Para tener claro cuál va ser nuestra tarea. Resolver las dudas al comienzo de nuestro trabajo. Reconocer los elementos que van a resultar más complicados de lograr por nuestra parte.

Versión del Proyecto EDIA. REA para Lengua Castellana y Literatura, Secundaria. Cedec
Autoras: Mª del Mar Pérez Gómez, Irene González Mendizabal, Adela Fernández Campos (Blogge@ndo)
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