LA PROSA ROMANCE

LOS INICIOS DE LA PROSA

Como señala López Estrada, el comienzo de la prosa medieval viene
impulsado por dos factores:

  • el uso cada vez más creciente de la lengua
    vulgar en el verso
  •  y la necesidad, de orden práctico en un principio, de
    escribir fueros locales y documentos, de fijar por escrito normas jurídicas en castellano: lengua comprensible para la mayoría.

 Por ello, no es de extrañar
que las el contenido de las primeras obras prosísticas en romance sean textos breves de carácter jurídico e histórico, que situamos a inicios del siglo XIII, en el  reinado de Fernando III (1217-1252). Posteriormente aparecerán obras de carácter didáctico y moralizante, y en último lugar la ficción.

LA PROSA ROMANCE EN EL SIGLO XIII. DE LOS ORÍGENES A ALFONSO X EL SABIO 

No podemos olvidar, con todo, la figura esencial de la cultura en castellano de esta
época es Alfonso X (1252-1284); su actividad como impulsor y cultivador de la
ciencia y las letras es de extraordinaria envergadura, pues su nombre
aparece al frente de tratados científicos, obras legales, compilaciones
históricas y composiciones poéticas, líricas y narrativas, de amor y de
burlas, y cantigas religiosas. [Alvar, Mainer y Navarro (2005,
p. 102)]. Tanto él como, después, su hijo Sancho IV, promovieron como reyes de
Castilla y León la elaboración de un considerable número de obras de
muy distintos géneros ensayísticos.

  1. En
    la primera mitad del siglo XIII los casos de historias romanceadas son
    todavía excepcionales
    ( el gran corpus histórico se escribe en
    latín). Aún así, destacan los Anales navarro-aragoneses (donde ya se hace referencia a la materia artúrica) o El Liber regum, genealógica
    universal -sagrada y profana- hasta los condes y reyes de Castilla. De esta época son también diversos documentos notariales y jurídicos como El Fuero Real, El Setenario, El Espéculo
  2. La prosa religiosa y doctrinal  también está presente durante la primera mitad del s. XII  Destacan como traducciones de la Biblia: la Fazienda de Ultramar y las Biblias romanceadas. Así mismo, los Diez mandamientos, Dissputa entre un cristiano y un judío…
  3. Un género muy cultivado en esta época es la literatura sapiencial,  colecciones de sentencias de amplia popularidad en el mundo
    oriental. ​Entre los textos destacaremos Flores de filosofía,  Libro del consejo e de los consejeros, Poridat de poridades, Libro de los doce sabios, Libro de los buenos proverbios.
  4. Termina el apartado de la prosa de no ficción haciendo referencia a la prosa científica, un  concepto muy amplio en la Edad Media, que  no se ajusta en casi nada al moderno. Entre las obras destacamos El Lapidario. Tratado médico y mágico acerca de las propiedades de las piedras. El Libro complido en los judizios de las estrellas (signos del zodíaco) y las Tablas alfonsíes ( cuerpos celestes)

LA PRIMERA PROSA DE FICCIÓN: LOS CUENTOS EN LA EDAD MEDIA

Durante la Edad Media el título más usado y significativo de este grupo genérico fue el de exemplo o enxiemplo. La enseñanza de éste procede de la semejanza y de la comparación, de
manera que la obra ha de leerse entera para sacar de ella provecho y
poderlo aplicar a los casos de la vida real.

Del árabe derivan las dos primeras colecciones de cuentos medievales:

 
a/ Calila y Dimna (h.1251) refunde relatos del Panchatatra, probablemente encargados por el, aún infante, Alfonso. Conserva el prólogo del traductor árabe, Ibn al-Muqaffa, según el cual, Berzabuey tradujo para su rey Sirechuel, del indio al persa, este libro, en que el filósofo Burduben adoctrina al rey Diçelem. Se inicia con la historia de los lobos cervales Calila y Dimna. Éste último presenta al rey león el buey Sençeba; pero, envidioso de este cortesano, conspira hasta hacer que el propio rey lo mate. Descubierta su traición, Calila muere de vergüenza y Dimna, ajusticiado. Los demás capítulos -casi veinte- narran fábulas de animales y personas, entreveradas de sentencias, incluyendo otra versión breve de Calila y Dimna, en que el lobo resulta inocente, siempre en el marco narrativo del diálogo entre el filósofo y el rey.


 


 b/ También del Panchatantra es deudor el Sendebar o Libro de los engaños de las mujeres (h.1253), encargado por don Fadrique, hermano de Alfonso X. Desarrolla una variante del episodio bíblico de la mujer de Putifar: un Infante, hijo único del rey Alcos
de Judea, debe guardar silencio durante siete días, por consejo de su
preceptor Çendubete. Por rechazar las proposiciones deshonestas de su madrastra, ella, airada, le acusa de haber intentado forzarla.

A este tipo de textos pertence la Histor de la donzella Teodor,​ cuyo origen está en una de las narraciones de Las mil y una noches.

LA PROSA DEL S. XIV. LA ÉPOCA DE DON JUAN MANUEL

La llegada de Sancho IV (1284-1295) al trono fue polémica: la apoya un sector de la nobleza castellana, hostil a la política de Alfonso X y a su admiración por la cultura árabe y judía. Sancho IV reaccionará contra estas tendencias, apoyado por su mujer, María de Molina. Su actitud ortodoxa, acorde con el cristianismo y la ortodoxia, se conoce como molinismo.  
Su obra más importante, Castigos y documentos del rey don Sancho (h. 1293), es una colección de sentencias, que se ampliaría con otras obras a lo largo de este siglo.  
También se refleja el molinismo en el Libro del consejo e de los consejeros.

Sobresale también en esta época el texto de la Gran conquista de Ultramar, crónica de las Cruzadas -en cuatro libros, repleta de personajes históricos y ficticios que alimentarán la literatura posterior (el Caballero del cisne , Berta, hija de Flores y Blancaflor y madre de Carlos Mainete, Baldovín y la sierpe …)

A mediados del s. XIV debió componerse el Libro del caballero Zifar, primer libro de caballerías hispánico. En él se cuentan los infortunios del caballero Zifar que comienzan cuando sus caballos
mueren al poco de ser utilizados. Zifar marcha de su tierra, sirve a
diferentes señores y pierde a sus hijos y esposa. Acompañado de un ribaldo,
acepta el matrimonio con la hija del rey de Mentón. Reconoce a sus
hijos y mujer cuando aquéllos lo ayudan contra el rey de Ester. Los adoctrina.Continúan las hazañas de Garfín y Roboán, junto al ribaldo, ahora llamado el caballero Amigo. Se narra la historia del Caballero Atrevido junto a los Castigos del rey de Mentón, entreverados de Flores de Filosofía o ejemplos
de raíz senequista, acaso añadidos posteriormente. La obra termina con
nuevas hazañas de Roboán, sus amores con la Emperatriz de las Ínsulas dotadas, que le valen el título de Emperador de Trigida, y su posterior matrimonio con la infanta Seringa.

DON JUAN MANUEL. EL PRÍNCIPE ESCRITOR

El prosista de mayor personalidad en el siglo XIV fue don Juan Manuel (1282-1348), hijo del infante don Manuel, hermano de Alfonso X.  
Nació en Escalona y, quizá por ser huérfano con muy pocos años, desplegó en su vida una serie de estrategias
para defender sus posesiones, influir sobre el futuro rey de Castilla o
acrecentar su patrimonio. Para ello no dudó, en ocasiones, en luchar
contra su rey o aliarse al rey moro.

 

 Del inventario de su obra literaria dejó, al menos, dos redacciones, por las que sabemos que ésta ha llegado incompleta.
 

 Escribiría su primer libro entre 1320 y 1324: la Crónica abreviada, resumen de una de las derivadas de Alfonso X.Algunos escritos caballerescos se reflejan en el Libro del caballero e del escudero, compuesto hacia 1326, que remite a un perdido Libro de la caballería. Por estos años compondría su Libro de la caza, el Libro de los estados, escrito quizá con materiales de diferentes obras, entre 1326 y 1330.

Su obra más conocida es el Libro de los enxiemplos del Conde Lucanor e de Patronio, conocido como El Conde Lucanor y compuesto en 1335.
 

 Consta de dos prólogos y cinco partes, la primera de las cuales es la más célebre por sus cincuenta y un ejemplos o cuentos, tomados de fuentes diversas: árabes, latinas o de crónicas castellanas. Al final de cada cuento incluye una moraleja en verso, única muestra de lo que pudo ser la poesía de su autor. Las otras cuatro partes ofrecen sentencias, en un estilo oscuro, y la manera de lograr la salvación del alma.

 

 El Libro infinido, colección de castigos o consejos a su hijo, recuerda su posición social y el privilegio que esto implica.

 

 Vencido su orgullo ante el poder de los reyes, redacta ente 1342 y 1345 un Libro de las armas o Libro de las tres razones, en que repasa actuaciones suyas y se reafirma en algunos aspectos.

 Su última obra es el Tratado de la Asunción de la Virgen María, pensada de nuevo para la salvación de su alma.

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