LA LITERATURA DEL SIGLO XV.
“El siglo XV constituye al mismo tiempo el otoño de la Edad Media y los albores del humanismo renacentista. Es época, como todas, sumamente compleja, cruzada por incitaciones contradictorias, que mira al pasado inmediato, al que se siente ligada, y a la antigüedad grecorromana, que alumbra la renovación de las artes, las letras y el pensamiento .(…) La corte de Juan II de Castilla vivió la espectacularidad de los desfiles, las ropas aparatosamente adornadas, los juegos caballerescos…que recordará melancólicamente Jorge Manrique en las Coplas a la muerte de su padre. El s. XV fue una carrera por convertir los ideales y ritos caballerescos en un espectáculo de corte, por hacer realidad lo que ya sólo existía en la ficción novelesca. El libro del Passo Honroso de Pero Rodríguez de Lena atestigua las aventuras de Suero de Quiñones, que había prometido que todos los jueves llevaría una argolla al cuello en señal de vasallaje a su dama. Para liberarse de esta promesa, se ofreció a luchar, con la ayuda de nueve amigos, contra todos los caballeros españoles y extranjeros que intentaran pasar por el puente que sobre el río Órbigo había cerca de León. Curiosamente, Juan II autorizó la peregrina empresa y se enviaron embajadas a toda Europa. Los combates duraron un mes; se presentaron cerca de sesenta y ocho contrincantes, que fueron derrotados. Con este precedente no puede sorprendernos el éxito del Amadís de Gaula (1508) y la interminable saga a la que dio lugar”
Felipe Pedraza y Milagros Rodríguez Cáceres, Las épocas de la literatura española, Ariel, 2007.
Durante el s. XV se acentúa la crisis que empezamos a analizar en el tema anterior. El sistema social basado en el feudalismo se descompone. La nobleza empieza a perder su poder merced una monarquía
que, poco a poco, centraliza las funciones de gobierno apoyada por la emergente burguesía. A nivel político, en la península, las disputas internas propias de los reinados de Juan II y Enrique IV, finalizarán con la llegada al trono de los reyes católicos que, de un modo u otro, sientan las bases del desarrollo moderno al unificar la península.
Por otra parte, los nuevos avances técnicos contribuyen a cambiar la expresión e imagen del mundo.Y es que durante la primera mitad del siglo XV, el mundo europeo se vio enormemente beneficiado con la aparición de nuevos elementos que transformaron el desarrollo de la vida en aquellos tiempos: la brújula,
la pólvora, el papel, la carabela (recordad que el s. XV significa la llegada a América, en 1492). Pero también la consolidación de un invento fundamental: la imprenta de Gutemberg, un hecho que, sin duda, marcará una nueva forma de entender, crear y transmitir el saber.

Desde el punto de vista cultural, el gran acontecimiento tiene que ver con
la llegada del humanismo. En el s. XIV, en Italia, los humanistas, hombres de pensamiento laico, de gran erudición, pusieron en marcha un método filológico que supuso la valoración, aprecio y actualización de las formas clásicas grecorromanas. El desarrollo del humanismo implicará la paulatina secularización de la cultura pues, poco a poco, el Teocentrismo
medieval cede territorio hacia una imagen antropocéntrica del universo que en España será promovida, entre otros, por: Antonio de Nebrija, Lluis Vives o Juan de Valdés… En literatura, las nuevas formas se inspiran en la producción del Quatroccento italiano: Dante, Petrarca, Bocaccio…
A continuación te enlazamos la teoría:
La literatura del s. XV. El Prerrenacimiento literario español.