EL CANTAR DEL MIO CID

EL CANTAR DEL MIO CID


El
Cantar
de Mio Cid

es la primera obra narrativa extensa de la literatura española en
una lengua romance. Consta de 3.735 versos y relata las hazañas
heroicas inspiradas libremente en los últimos años de la vida del
caballero castellano Don Rodrigo Díaz de Vivar.


El poema está escrito en
castellano medieval y compuesto alrededor del año 1200 (fechas post
quem y ante quem: 1195-1207). Se desconoce el título original,
aunque probablemente se llamaría gesta o cantar. La
obra nos ha llegado a través de un ejemplar manuscrito
único que actualmente se encuentra en la Biblioteca Nacional en
Madrid. Se trata de un tomo de 74 hojas de pergamino grueso, al que
le faltan tres, una al inicio y dos entre las hojas 47, 48 y 69, 70.
El manuscrito es un texto seguido sin separación en cantares.


            A continuación una pequeña presentación:

                    EL CANTAR DEL MIO CID 


    EL CID; LA HISTORIA Y LA LEYENDA 

Los
folios que faltan dificultan comprender el motivo del destierro y
la partida del Cid. Sin embargo, la Crónicas
de los veinte reyes

nos ha permitido hacernos una idea aproximada. Por ello, antes de
seguir la explicación del texto, nos vamos a asomar a la figura
del Cid histórico. Rodrigo Díaz nació en Vivar, Burgos, hacia
1040; provenía de una familia de infanzones ( nobleza baja). Se
educó con el príncipe D. Sancho, heredero del reino. Al ser este
proclamado rey, Sancho dio a Rodrigo el mando del ejército; con
tal cargo combatió en las batallas que el monarca sostuvo contra
sus hermanos Alfonso
de León, García
de Galicia y
Urraca,
señora de Zamora. D. Sancho murió asesinado cuando ponía cerco a
esta ciudad; se sospechó que en ello había tomado parte activa el
rey d. Alfonso. Según la leyenda, Rodrigo tomó juramento en Santa
Gadea de Burgos, de que no había participado en el crimen. Con
ello perdió el favor real, aunque su prestigio militar entre el
pueblo será grande.
 




Aún así, el rey quiso atraerlo
a su causa por lo que le ofreció en matrimonio a una dama de
estirpe regia, Dª Jimena, y le confió la misión de cobrar tributos
al rey moro de Sevilla, Motámid. Camino a Sevilla, fue atacado por
un ejército de moros y por García Ordoñez, nuevo jefe del ejército
militar y mortal enemigo suyo. El Cid y sus mesnadas consiguieron
derrotarles y, de regreso a Castilla, García Ordoñez acusó al Cid
de haberse quedado parte de los tributos. En 1081 Rodrigo es
desterrado de Castilla.

Acompañado
de vasallos y parientes, marchó al reino moro de Zaragoza donde como
jefe del ejército combatió contra los catalanes y aragoneses;
aunque nunca contra los castellanos. En 1087, ante la inminente
irrupción de los almorávides, el rey por necesidades le levantó el
destierro aunque el Cid, sintiéndose a disgusto, prefiere salir
nuevamente de Castilla e intentar la conquista de Valencia. Obtiene
tributos del rey moro de Valencia y finalmente, en 1094 conquista la
plaza instalando allí su corte. Murió en 1099 estando enterrado en
el Monasterio de Cerdeña, puesto
que en 1101 los castellanos tuvieron que evacuar nuevamente Valencia,
reconquistada por los almorávides. La reconquista definitiva de
Valencia la lograron los catalanes y aragoneses en 1236

        El siguiente enlace te permitirá profundizar en algunos aspectos destacados del tema:

              LA ÉPOCA DEL CID   


    EL CID EN LA LITERATURA



El
tema de la datación de la obra ha sido una cuestión muy debatida,
por los diversos problemas que ha planteado la datación del
manuscrito y del texto. Dada la historicidad que se supone al cantar,
este debió escribirse poco después de los hechos, poco después de
la muerte del Cid. Algunos estudiosos hablan de una doble autoría:
un juglar de la región de S. Esteban de Gormaz compondría, hacia
1120 la primera parte. Posteriormente, un juglar de Medinacelli,
hacia 1140 habría refundido el primer cantar y añadido los dos
finales.


Frente
a este grupo, se sitúan quienes hablan de una redacción más
tardía. Para ello se basan en la inscripción que encontramos al
final del manuscrito:


Per
Abbat le escribió en el mes de mayo de 1245”



Esta
fecha
pues, que se correspondería en nuestro calendario actual al 1207,
sería así la propuesta por este segundo grupo de estudiosos. Para
ellos, no existiría la doble autoría anterior, pues sería Per
Abbat el copista (escribir en la época significaba copiar) de un
texto escrito por otra persona. Con todo, el texto de la Biblioteca
Nacional sería una copia del XIV de aquella que Per Abbat realizó.

     En el siguiente enlzace estudiaremos con detalle el cantar:

                  El Cid literario   





De
los sos ojos tan fuertemientre llorando
tornava la cabeça e
estávalos catando,
vio puertas abiertas e uços sin
cañados,
alcándaras vazías, sin pielles e sin mantos
e sin
falcones e sin adtores mudados.
Sospiró mio Çid, ca mucho avié
grandes cuidados,
fabló mio Çid bien e tan mesurado,
-Grado a
ti, Señor, Padre que estás en alto,
esto me an buelto mios
enemigos malos.-


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